La Mudanza - Empresa de mudanzas profesionales en Buenos AiresLa Mudanza
← Volver al blogOrganización

10 errores comunes al mudarse (y cómo evitarlos)

Los errores más frecuentes en una mudanza: desde subestimar el volumen hasta no hacer un inventario. Aprendé de la experiencia de +30 años y mudarte sin problemas.

En más de 30 años de experiencia en mudanzas en Buenos Aires, vimos de todo. Y hay ciertos errores que se repiten una y otra vez, sin importar si la mudanza es de un monoambiente o de una casa entera. La buena noticia es que todos son evitables. Acá te contamos cuáles son y qué podés hacer para no caer en ellos.

1. No calcular bien el volumen (y necesitar un segundo viaje)

Uno de los errores más costosos. Muchas personas subestiman la cantidad de cosas que tienen y terminan necesitando un segundo viaje del camión, lo que duplica el tiempo y el costo. Para evitarlo, hacé un recorrido detallado por cada habitación antes de pedir el presupuesto. Contá no solo los muebles grandes sino también las cajas que vas a armar, electrodomésticos, bicicletas, plantas y todo lo que esté en el balcón, el sótano o el trastero. Si tenés dudas, pedile a la empresa que venga a hacer una visita previa.

2. Dejar el embalaje para último momento

"Mañana empiezo a empacar" es la frase que más se arrepiente la gente el día de la mudanza. Embalar bien lleva mucho más tiempo del que uno imagina. Un departamento de dos ambientes puede requerir fácilmente dos o tres días de trabajo si querés hacerlo con cuidado. Empezá al menos una semana antes con los objetos que menos usás: libros, decoración, ropa de temporada. Dejá para el último día solo lo esencial del día a día. Así llegás a la mudanza con todo listo y sin el estrés de empacar con el camión esperando abajo.

3. No etiquetar las cajas (y pasar horas buscando cosas el primer día)

Hay pocas cosas más frustrantes que llegar a tu nuevo hogar de noche, cansado, y no encontrar las sábanas ni el cargador del teléfono porque están en alguna de las 40 cajas idénticas del living. Etiquetá cada caja con el contenido y el ambiente de destino. Si podés, usá marcadores de colores distintos por habitación. Y armá siempre una "caja esencial" con lo que necesitás el primer día: documentos, cargadores, ropa para dormir, algo para comer y los artículos de higiene básicos.

4. No medir los muebles ni los espacios del nuevo lugar

El placard que tanto querés llevar puede no entrar por la puerta o no caber en el dormitorio nuevo. Antes de la mudanza, medí los muebles principales —especialmente los que son grandes o de formas irregulares— y comparalos con las medidas de los espacios y las puertas del nuevo lugar. También chequeá si el ascensor o la escalera del edificio nuevo permite el paso de muebles altos. Descubrirlo el día de la mudanza genera demoras, tensión y a veces costos extra.

5. Mudarse a fin de mes sin necesidad (más caro y más caótico)

En Buenos Aires, la gran mayoría de los contratos de alquiler vencen a fin de mes. Eso genera una concentración enorme de mudanzas en los últimos y primeros días de cada mes. La demanda sube, la oferta de camiones y personal se tensa y los precios suelen ser más altos. Si tu contrato te da flexibilidad, elegí mudarte entre el 10 y el 20 del mes. Vas a encontrar más disponibilidad, mejor atención y, en muchos casos, un precio más conveniente.

6. No avisar al consorcio con anticipación

Tanto en el edificio de origen como en el de destino, muchos consorcios tienen reglamentos internos sobre mudanzas: horarios permitidos, uso exclusivo del ascensor, depósito de garantía por daños en las partes comunes. Si no avisás con tiempo, podés encontrarte con que el encargado no te permite entrar o que el ascensor está ocupado toda la mañana. Avisá al administrador o encargado de ambos edificios al menos una semana antes, confirmá los horarios habilitados y asegurate de tener todo en orden.

7. No hacer inventario fotográfico antes de la mudanza

Antes de que llegue el equipo de mudanza, sacale fotos a todos tus muebles y objetos de valor: el estado de las esquinas del sofá, los arañazos previos en la madera, el estado del televisor. Esto te protege en caso de que haya algún incidente durante el traslado y necesités reclamar. También es útil fotografiar el estado de los ambientes del departamento que estás dejando, para evitar conflictos con el propietario por daños que ya existían cuando te fuiste.

8. Intentar moverlo todo solos con amigos ("lo hacemos entre todos")

La mudanza "entre amigos" parece una buena idea hasta que alguien se lastima la espalda, se cae un espejo de 80 kilos por la escalera o el sofá nuevo queda rayado porque nadie sabía bien cómo maniobrar. Mover muebles pesados requiere técnica, el equipamiento adecuado (fajas, carritos, mantas protectoras) y experiencia. Además, generás una deuda social con quienes te ayudan y perdés horas que podrían haberse resuelto en mucho menos tiempo con un equipo profesional. Muchas veces, contratar una mudanza termina saliendo más barato de lo que parece cuando sumás el tiempo, el riesgo y los posibles daños.

9. Elegir la empresa más barata sin verificar referencias

El precio más bajo no siempre es el mejor negocio. Hay empresas que ofrecen cotizaciones muy bajas y luego en el momento de la mudanza agregan costos por escaleras, por distancia o por volumen "extra", o directamente no cuentan con el seguro ni el personal capacitado. Antes de contratar, buscá reseñas en Google, preguntá a conocidos que hayan usado el servicio y asegurate de que la empresa tenga seguro de carga. Un presupuesto cerrado y transparente, aunque no sea el más barato, siempre es más conveniente que una sorpresa desagradable al final del día.

10. No tener todo listo cuando llega el equipo (hace perder tiempo y plata)

El tiempo del equipo de mudanza es tuyo desde que llegan hasta que terminan. Si cuando llegan todavía estás embalando cajas, buscando cosas o decidiendo qué llevás y qué no, ese tiempo corre igual. En mudanzas por hora, eso se traduce directamente en más costo. En mudanzas cerradas, genera tensión y demoras que complican el día para todos. Asegurate de tener todo embalado, etiquetado y listo antes de la llegada del equipo. Si necesitás desmantelar muebles que van armados, hacelo el día anterior.

La diferencia está en la planificación

La mayoría de los problemas que aparecen en una mudanza no son imprevistos: son consecuencias de no haber planificado con tiempo. Una mudanza bien organizada, con una empresa confiable, puede ser una experiencia ordenada y hasta tranquila. Treinta años de experiencia nos enseñaron que el secreto está en los detalles previos, no en la improvisación del día.

¿Próxima mudanza? Hablemos antes

En La Mudanza te asesoramos sin cargo para que no cometas ninguno de estos errores. Presupuesto cerrado, equipo profesional y más de 30 años de experiencia en Buenos Aires.

Consultar por WhatsApp11-2553-5500